La abiogénesis estudia el origen de la vida a partir de materia no viva, considerando un proceso gradual de creciente complejidad. Este proceso incluyó la formación de un planeta habitable, la síntesis de moléculas orgánicas, la autorreplicación y la aparición de membranas celulares. Aunque la transición de lo no vivo a lo vivo no ha sido observada directamente, se han desarrollado múltiples teorías.
Se cree que la vida pudo haber surgido en un mundo de ARN, aunque también existen hipótesis basadas en procesos metabólicos primitivos. El experimento de Miller-Urey demostró que los aminoácidos pueden formarse en condiciones similares a las de la Tierra primitiva, y hallazgos recientes han identificado estos compuestos en meteoritos y cometas.
El último ancestro común universal (LUCA) existió después del origen de la vida y compartía características con bacterias y arqueas. Se cree que vivió hace más de 4.000 millones de años y obtenía energía en ambientes hidrotermales submarinos. La evidencia fósil más antigua de vida en la Tierra data de al menos 3.800 millones de años, y algunos estudios sugieren microorganismos fósiles de hasta 4.280 millones de años en Quebec.
experimento de Miller-UreyLa hipótesis del mundo de ARN propone que la vida en la Tierra surgió a partir de la actividad de las moléculas de ARN, las cuales posteriormente originarían moléculas capaces de sintetizar proteínas y las moléculas de ADN. Estas moléculas al rodearse con liposomas formarían las primeras células.
El experimento de Miller-Urey (1952) fue un experimento realizado por Stanley Miller y Harold Urey para investigar cómo pudieron haberse formado las moléculas orgánicas en la Tierra primitiva. Simularon las condiciones de la atmósfera temprana usando una mezcla de agua, metano, amoníaco e hidrógeno y aplicaron descargas eléctricas para imitar los rayos. Después de unos días, descubrieron que se habían formado aminoácidos, los bloques básicos de las proteínas y la vida. Este experimento demostró que los compuestos esenciales para la vida pudieron haberse originado a partir de reacciones químicas naturales en la Tierra primitiva.
Como vemos, existen una serie de observaciones que intentan describir las condiciones fisicoquímicas en las cuales pudo emerger la vida, pero todavía no se tiene un cuadro razonablemente completo de cómo y cuando pudo haber sido.